Iglesia de la Encarnación: Siguiendo las trazas arquitectónicas presentes en gran parte de las construcciones religiosas de Los Pedroches fue edificado este templo entre los siglos XIII y XIV. Construido en piedra y ladrillo tanto exteriormente como interiormente, su estructura se sustenta a través de grandes arcos diafragma que sostienen una cubierta de madera a dos aguas. Los contrafuertes circulares de su exterior están unidos por arcos que sustentan la torre campanario. La cabecera de planta poligonal aparece cubieta por un cuarto de esfera y una bóveda de crucería con dos arcos decorados con yeserías mudéjares de ataurique. A los lados de la nave se abren capillas de diferentes dimensiones y cubiertas.

Castillo de Miramontes: Esta antigua fortaleza, que debe gran parte de su prestigio a su magnífico emplazamiento, domina visualmente el casco urbano de Santa Eufemia. El primer castillo fue construido durante la época árabe con objeto de servir como puesto de vigilancia en el camino que unía Córdoba con Toledo. Hoy día, de esta fortaleza sólo se conservan algunos restos de paramentos y diversos muros, así como algunas estructuras abovedadas de la torre del homenaje.

Ermita de Santa Eufemia: Situada en terrenos de la finca “El Donadío”, a unos cinco kilómetros en dirección Este de la población a la vega del río Guadalmez se encuentra la pequeña y coqueta Ermita de “Santa Eufemia”, patrona de la población, construida, según la tradición, en el lugar en el que acamparon las tropas de Alfonso VII antes de la conquista de la misma. La Ermita, de sencilla construcción, es de una sola nave de 12,6 m. por 8,6 m. con dos arcos fajones apuntados, de ladrillo con arranques sobre pilares de piedra y, al exterior, gruesos contrafuertes. Su portada, protegida por un pórtico de posterior construcción, es de ladrillo blanqueado con cal, con arco de medio punto. Al interior, en su cabecera, se abre un nicho semicircular abovedado, decorado con un fresco del S. XVI en el que se representa a la Santa flanqueada por escenas de martirio.

Murallas: El recinto amurallado de la Villa de Santa Eufemia se debe a D. Gonzalo Mejía II. No sabemos los motivos que indujeron al Sr. de Santa Eufemia a fortificar la villa -uno de los pocos casos de amurallamiento tardío- aunque debieron estar relacionados con los peligrosos frentes que Gonzalo Mejía II tenía abiertos por estas fechas, sobre todo el referido a su levantamiento en armas contra la ciudad de Córdoba tomando por asalto el castillo de Pedroche, fortaleza que se negaba tozudamente a abandonar.

Para tal efecto se contrató al albañil y vecino de Córdoba, Juan de Aragón, el 17 de junio de 1474. El resultado fue un poderoso recinto amurallado, jalonado de potentes torreones cilíndricos y realizado con cal y canto del lugar. De este primitivo recinto, sólo quedan trozos muy deteriorados del lienzo amurallado, algunos torreones y la bella Puerta de Córdoba, conocida popularmente como “Arco o puerta de la Villa”; es una portada de arco de herradura rebajado, flanqueado por columnas de traza gótica, cuyos sillares se conservan magníficamente, formando uno de los los rincones más entrañables y sugerentes de la población.